Entre Ríos, Argentina - Jueves, 23 Noviembre 2017
17-05-2010    leída: 274 veces

El esfuerzo de todos evitará el ingreso del HLB
La aparición del vector que transmite el ex Greening en localidades de Jujuy y de Salta llevaron al organismo sanitario a declarar el estado de emergencia fitosanitaria en el país.


 La situación derivó en el refuerzo de controles y monitoreos para evitar que la devastadora enfermedad ingrese al país y a Tucumán, principal zona citrícola del mundo.

El actual ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación a través de la resolución 959 fechada el 23 de diciembre de 2009 dispuso la emergencia fitosanitaria por el Huanglongbing o HLB (ex Greening) en todo el territorio nacional, de manera que los productores y factores involucrados en la actividad citrícola deben adoptar y fortalecer en forma inmediata todas las medidas de control, de prevención y de vigilancia para evitar el ingreso de esta temida enfermedad.

A través de estudios y monitoreos realizados en diversas zonas del país se detectó la presencia del insecto vector Diaphorina citri en Palma Sola, Calilegua y Libertador General San Martín (Ledesma), localidades ubicadas en la provincia de Jujuy, y en Güemes y Metán, áreas pertenecientes a la provincia de Salta. Todas estas áreas están cercanas a la zona productora de cítricos de Tucumán.

Además se confirma en esa resolución que se detectaron muestras PCR positivas de la bacteria causante del HLB (candidatus liberibacter sp) en los insectos capturados en las localidades mencionadas arriba, lo que resultó determinante a la hora de decretar la emergencia fitosanitaria ante la amenaza de que esta peligrosa enfermedad se radique en el territorio nacional.

La Argentina, pero sobre todo los productores y toda la actividad vinculada a la principal zona productora de limones -una de las mas importante del mundo- están preocupados por los daños que puede causar la enfermedad denominada Huanglongbing, que todavía no está presente en Argentina. Pero sí se sabe de su efecto devastador en Brasil, en cuanto a la sanidad y a la vida útil de las plantaciones.

Las primeras presencias de esta enfermedad en América se dieron en Brasil y en Estados Unidos, países que encendieron la alarma sobre las consecuencias de la enfermedad, sumándose luego México, con daños que van desde la muerte de 450.000 plantas de citrus en Estados Unidos, hasta la pérdida de más de 20.000 hectáreas en Yucatán, que sufrieron los daños del "Dragón amarillo".

Las recomendaciones en todos estos países es que se deben apoyar todas las medidas de cerco sanitario dispuestas por las autoridades sanitarias y que se cumplan inexorablemente los requisitos y procedimientos dispuestos por los organismos fitosanitarios para enfrentar este flagelo.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos argentino, a través de su organismo de control fitozoosanitario, el Senasa, dispuso el programa nacional de prevención del HLB en procura de afianzar los sistemas de inspecciones y monitoreo de esta peligrosa enfermedad.

Además, en la resolución se prohibe el movimiento de materiales de propagación, plantas o sus partes, salvo los frutos, sin la previa autorización del Senasa, y también se desautoriza el empacado de frutas fuera de la provincia de origen.

Una de las formas de contagio del HLB es a través de plantas ornamentales, donde la bacteria reside sin causar daño. En la mayoría de los casos son plantas traídas de países donde se encuentra el mal, lo que aumenta el riego de transmisión.

La resolución da poder al Senasa para el decomiso y/o destrucción de todo material que no cumpla con los requerimientos mencionados en las disposiciones de prevención.

Es por ello que los sectores involucrados en la actividad citrícola, productores, empacadores, exportadores, técnicos, viveros, ademas del público en general deben tomar conciencia de lo grave del problema y ponerse a disposición de las autoridades competentes, tanto de control como de investigación, para cumplir con todos los procedimientos y las prohibiciones para evitar el ingreso de la enfermedad a las zonas productoras.

Indiscutiblemente el HLB preocupa a todos los sectores involucrados, de manera que los esfuerzos no deben desperdigarse sino complementarse en todos los ámbitos de control e investigación nacionales, provinciales y privados, ya que ese esfuerzo es fundamental para que la lucha contra este flagelo sea eficaz.

En Argentina estamos todavía libre de la enfermedad, pese a que el vector está presente en algunas provincias. Por tal motivo, los controles fitosanitarios que se dispone en forma conjunta entre Afinoa, el Senasa, con el apoyo técnico de la Eeaoc en los diferentes puestos de control, son fundamentales para prevenir la presencia del HLB.

Los monitoreos realizados en Tucumán dieron resultados negativos. No se detectó la presencia del insecto vector Diaphorina citri en todas las inspecciones realizadas por el Senasa NOA-SUR en la prospección completa por cuadriculas realizada en toda la provincia. De manera que para mantener el estatus quo, se deben respetar todas las normativas y tomar las prevenciones que requiere la situación. El riesgo es elevado porque el insecto vector está muy cerca de la zona productora de Tucumán, y hay que tratarlo como el peor enemigo.

Autor
Gustavo Frías Silva
Sección Rural

Fuente: La Gaceta Tucumán