Entre Ríos, Argentina - Martes, 17 Julio 2018
05-07-2018    leída: 15 veces

Bee Net de Protekta: ¡Adiós a las semillas en los cítricos!
La malla antipolinización resuelve la necesidad de los productores de exportar mandarinas a losmercados externos sin presencia de semillas.


Jorge Moya era productor de uvas de mesa en Ovalle. Aunque no ha dejado de producirlas, hoy gran parte de la superficie que dedicaba a ellas la está destinando a la plantación de clementinas. Comenzó con la plantación de 14 hectáreas y después de 12 años ha logrado cultivar 150 hectáreas en una zona asociada principalmente a la producción de piscos y vinos, donde hoy los cítricos se abren camino. El caso de Jorge no es el único. Los cítricos se han vuelto más atractivos para los agricultores no sólo porque el volumen de exportación ha aumentado, también lo ha hecho su valor. Chile es el principal abastecedor internacional de Estados Unidos, concentrando en este país el 94% del volumen de nuestras exportaciones de mandarinas.

Sin embargo, este mercado consolidado y con precios atractivos trae consigo una exigencia fundamental: los consumidores no quieren frutos con semillas, ya que usualmente se acepta hasta un 2% de su presencia en una partida. Según nos cuenta Jorge, en los últimos años comenzó a tener problemas con la presencia de semillas en los frutos.

Para responder a las exigencias de los mercados internacionales, buscó una solución y así llegó a la malla Bee Net de Protekta. Los cítricos son muy proclives a cruzarse entre especies o híbridos de la misma familia. Por eso la simple cercanía con un mandarino, naranjo o limonero puede generar semillas en las clementinas. De la misma manera, a pesar de que la W. Murcott es una variedad que por definición no tiene semilla es sensible a la polinización cruzada. Es decir que gracias a la acción de abejas y otros insectos puede ser fecundada por el polen de plantas de otras variedades de cítricos con semillas. “Nosotros estamos ubicados en un sector muy cercano a una población que podría tener cítricos. Tenemos un huerto de W. Murcott de 11 hectáreas, el primer año que probamos la malla bajamos la presencia de semillas en un 100%”, comentó Jorge Moya. La Malla Bee Net está fabricada con polietileno de alta densidad con protección UV.

Su objetivo es la producción de frutos de alta calidad comercial, evitando que los insectos se acerquen y con ello la polinización cruzada. El ancho de las mallas depende del año del cultivo, mientras más pequeños son requieren de uno menor; siendo 8, 10 y 12 metros las opciones comercializadas. Es tal su resistencia que podría aguantar hasta granizos. “Bee Net tiene una alta efectividad en relación a otras alternativas existentes en el mercado, como repelentes de insectos o aplicaciones foliares de cobre que aún no han medido su real eficiencia. En cambio, una buena instalación de la malla nos asegurará que las mandarinas presenten cero semillas”, sostuvo Viviana Muñoz, jefa hace 11 años de la sucursal de Protekta de Ovalle.

Cuidadosa instalación

Las principales dudas sobre el producto se relacionan con la instalación de la malla, la cual se realiza con una maquinaria especial. Normalmente se forman túneles sobre la hilera de los frutos, envolviendo las plantas y asegurando que los insectos no ingresen. Jorge utiliza la malla de 60 gramos por metro cuadrado, que es también la más vendida en la sucursal de Ovalle, y opta por los 12 metros de ancho. La describe como liviana y con adecuada ventilación. La aireación es importante para evitar el aumento de temperatura y con ello la aceleración de la maduración en los frutos. Antes de la instalación de Bee Net se recomienda mantener el huerto limpio, ya que las malezas pueden competir por los recursos y atraer insectos al cultivo. Una correcta instalación permite también disminuir los riesgos de daño mecánico. Otra duda que plantean los productores es el temor de que el rendimiento disminuya. Sin embargo, la experiencia que ha tenido esta malla ha sido positiva. Así lo reconocen no sólo desde la empresa, también sus consumidores.

“La calidad ha mejorado. Incluso tenemos una mejor distribución de los calibres y un mayor porcentaje de fruta para la exportación”, aseguró Moya.

El retiro

El porcentaje de cuaja es fundamental en la decisión de retirar la malla. Es decir, desde que la flor se comienza a transformar en mandarina. Por lo cual, la regla general debe ser el retiro que se realiza cuando no existe ninguna flor abierta. Según la experiencia de Jorge, sería después de un período aproximado de 60 días desde que aparecen los primeros botones florales. A pesar de ser una medida de alto costo, es de alta efectividad y la buena noticia es que puede volver a utilizarse.

“La malla tiene una duración de 3 o incluso 4 temporadas. Si además consideramos que la mayoría de los productores no la tienen puesta en campo todo el año, esta duración podría aumentar”, aseguró Martín Díaz, jefe de productos de Protekta. Desde la empresa recomiendan planificar la compra de este producto que proviene de Estados Unidos, Europa y Asia. Si un productor no se decide por el uso de esta malla con anticipación, podría no encontrar stock disponible.

“Las necesidades de los clientes involucran mucho volumen, esto necesita una programación de la fábrica para tener disponible el producto en el tiempo y poder abastecer la alta demanda de los clientes”, dijo Luis Castro, gerente comercial de Protekta. Recomienda que se consideren 90 días para volúmenes pequeños y 180 para una mayor demanda. “Al planificar no sólo asegura que su fruta sea vendida y sin semillas, además podrá comprarla a un precio menor”, agregó Martín Díaz. www.portalfruticola.com Suscríbete a nuestro Newsl

 

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