Entre Ríos, Argentina - Martes, 17 Julio 2018
28-06-2018    leída: 27 veces

La producción de citrus, acorralada por los vaivenes climáticos y la actualidad política
Las inclemencias climáticas de principio de año y las políticas públicas a nivel nacional generaron una baja en el nivel de producción de cítricos en la provincia.


Dante Grigolatto, miembro de la Asociación de Citricultores y Empacadores de Chajarí, detalló a AIM las dificultades del sector para competir tanto a nivel interno como de exportación. Además explicó que, pese a la escasa producción, los precios se mantuvieron estables por la caída del consumo.

“La citricultura no escapó a la situación del país”, resumió Grigolatto a esta Agencia, aunque bien podría afirmarse que este sector la tuvo un poco peor. A los “altos costos” para producir y “la fuerte baja” en el consumo, este año “se sufrió un proceso climático que inició con una fuerte sequía, durante los primeros cinco meses, luego de la cual hubo una semana donde llovió casi 600 milímetros”.

Por eso, explicó el chajariense, “las primeras cosechas fueron muy escasas”. “Solo un 30 o 40 por ciento de la producción sirvió como fruta fresca de calidad para el mercado interno. El resto, irremediablemente, debió ir a la industria por su bajo calibre. Tampoco hubo una cosecha de calidad para la exportación”, detalló.

Así, el clima jugo su primera mala pasada. Sorteado este obstáculo, los productores de citrus debieron lidiar con las condiciones políticas que marcaron la cancha tanto del mercado interno como externo. Con respecto al primero, el principal problema estuvo relacionado a “la fuerte caída del consumo”.

“Esta baja fue provocada por el ajuste económico y el aumento cambiario, que impactaron directamente en los bolsillos de los consumidores”, explicó Grigolatto, quien además advirtió: “El sector necesita también de un dólar competitivo para poder exportar, porque no ayuda que toda la producción se quede en el mercado interno”. Y agregó entonces que, “si bien los mercados externos están abiertos”, el 2018 fue un año donde “se hizo difícil acceder” a ellos.

“Es un año atípico, donde se vivió una baja tanto en el consumo como en la producción. Esto hizo que la fruta tenga un precio medianamente justo, pero el cual se logró por las inclemencias climáticas (y la pérdida de algunos productores) que equilibraron el mercado. Es una situación muy injusta. Por eso, debe buscarse una forma para que se trabaje cada vez más y la cosecha tenga rentabilidad”, analizó Grigolatto.

Finalmente, declaró que “otro problema que afectó al sector fue la suba en los costos de producción”, porque el aumento del dólar repercutió directamente en los insumos, como agroquímicos o combustible, que son en su mayoría importados.

Un sector a cuidar

El de la citricultura es un sector muy importante para la provincia, dado que 1.850 productores entrerrianos se abocan a este rubro. Pero además, genera en la región “20 mil puestos de trabajos directos, más todos aquellos indirectos como el transporte o los mercados donde se comercializan los productos”, según explicó Grigolatto.

Por este motivo, preocupa a muchas familias el hecho de que “las políticas de los últimos diez años llevaron a la pérdida de muchas hectáreas de cítricos, dado que muchos productores no pudieron mantener la rentabilidad y debieron cerrar sus puertas o achicar sus fuentes laborales”.

“Pareciera que no hay forma de encontrarle la vuelta para que el mercado interno y la exportación tengan la magnitud de hace 10 años atrás”, cerró Grigolatto.

 

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