FeCiER


13/07/2026  -  Daniel Marcelo Costa
En exhaustivo análisis sobre el sector, el presidente de la Asociación de Citricultores de Chajarí marcó diferencias y dejó varios títulos
El sector citrícola está atravesando por una situación crítica, es la afirmación en la que coinciden los actores de la actividad.

La evaluación sobre los motivos de ese presente aglutina distintas aristas. Daniel Costa, presidente de la Asociación de Citricultores de Chajarí, marca cierta diferencia con sus pares dirigentes sobre éste y otros aspectos.

                                                                      

Argumenta su posicionamiento, expone comparativos y repasa desde la acción gremial patronal hasta las condiciones de la actividad con el paso de las distintas gestiones de gobierno, sostenido en la experiencia que acumula en más de cuatro décadas vinculado a la actividad.


“Sobreproducción, malos años económicos”


Consultado por CHAJARI AL DIA sobre el presente de la Citricultura, Costa respondió: “Difiero un poco con mis colegas dirigentes gremiales. El problema que tenemos es una sobreproducción. En un cultivo perecedero como el nuestro, de ciclos largos, los períodos de sobreproducción siempre fueron malos años económicos para el cítrico, siempre, con o sin inflación”, afirmó. Reconoció que “no hay poder adquisitivo en la gente”, pero aclaró que los datos indican que “el consumo, para la producción que hay, está bien”. Frente a ese panorama, entendió que “el motor que podría morigerar la sobreproducción es la exportación”. En ese aspecto, recordó a Mario Bellorini cuando convocó para la conformación de la empresa que los identifica en la actividad privada, desde1985. “En exportación, desde esa parte hasta ahora, fueron pocos los años buenos con un tipo de cambio que permitía aumentar volúmenes (…) No se hicieron más consorcios de exportación como en su momento. El sector exportador es el que perdió gravitación y es el que tiene la herramienta para aumentar que ese volumen salga”.


También sumó a la industria del jugo. “En función de 40 años atrás creció, pero está atravesando un período de precios muy bajos a los que había dos años atrás, con un tipo de cambio que no ayuda, pero no puedo decir que es un tipo de cambio malo”, acotó.


Por otra parte, mencionó el año de la pandemia como “excelente” para el sector, motivado por el aumento del consumo.

                                                 

Los números del departamento y la preponderancia de Chajarí


Datos a tener en cuenta en el contexto de esta charla. La citricultura está concentrada en un 85 por ciento en el departamento Federación. Cinco décadas atrás, el 60 por ciento lo aglutinaba Concordia.


Si bien hay un requerimiento desde el sector para realizar un censo, se maneja un número de alcance de la producción entre 30 y 35 mil hectáreas entre ambos departamentos, con unos 1.200 productores.


En el departamento Federación hay 600 empaques. Según recordó Costa, eran 150 los empaques unos 40 años atrás.


En la Asociación de Citricultores de Chajarí pagan la guía 304 empaques, casi el 50 por ciento del total del departamento. La contribución que hacen los productores y empacadores que tributan en la Asociación -por guía de transporte- “contribuye a todo el sistema de recaudación en un 43 a un 45 por ciento”.


“Por eso las voces de Chajarí son más críticas, porque sabemos que el productor acá es el que más aporta”, esgrimió


Apertura de mercados


Con relación a la apertura de mercados, tal las gestiones con Estados Unidos, Costa consideró que “desarrollar un mercado en volumen, lleva cuatro o cinco años (…) aunque haya una apertura y el cliente empieza a probar, después hay que ver qué competencias se tiene en ese mercado, donde hay otros competidores que ya están asentados, caso Uruguay, que ya lleva unos años en ese mercado”.


El dirigente citrícola manifestó que en volumen hubo un incremento de empaques en productores chicos, ya que “40 años atrás estaba concentrado en menos de empacadores”. Si bien “hoy el productor chico puede defenderse mejor, nunca se va a defender con los precios cuando hay sobreproducción”, acotó.


Además, frente a la apertura de mercados, “el productor chico no tiene la variedad de producción que tienen los exportadores. Los exportadores han desarrollado la producción con variedades que se demandan en el mercado”. Al respecto, observó que en el supuesto que haya una apertura y se exporte y sea rentable, “puede haber un cuello de botella en el tema de variedades. No es grave, pero hay que reconvertir lotes de producción para exportar”.


“Brasil, será el principal”


En el mismo sentido, Costa refirió a Brasil con tres millones de consumidores, avizorando que será el mercado que más crecerá en los próximos cinco años. “Tiene costos, los fletes son caros, pero hay un mercado. Pero como ese mercado de frutas frescas se acostumbró a importar mandarinas de España y Marruecos, el consumidor es muy exquisito en la calidad y en los calibres. Cuando queremos enviar, allá nos exigen. Los empaques que empezaron a probar para Brasil, a veces tienen limitantes de variedades también. Podríamos exportar naranjas para industria, pero ahí sí tenemos problemas de costos”, se explayó y vaticinó que “Brasil será el principal mercado”.


HLB


Otro de los puntos abordados con el presidente de la Asociación de Citricultores fue lo atinente a las restricciones fitosanitaria y, puntualmente, al HlB. Con respecto a esta enfermedad, precisó que los casos que se registraron en Villa del Rosario Santa María o La Fraternidad “no se diseminaron como se esperaba, pero sí con focos chicos que se siguen dando en las mismas áreas”.


Aclaró que son datos que surgen desde la información que brinda la FeCiER (Federación del Citrus de Entre Ríos) y el SENASA al frente de los programas de control. También indicó que son resultados que vienen, además, “de la mano de la cura contra la mosca de los frutos y de los años “no niños” (…) en tanto la chicharrita no se dispare, creo que el tema es manejable, ayudado a que el productor erradique la planta donde aparece”, evaluó.



Reembolsos


Más allá de las retenciones “cero” para la citricultura, Costa refirió a los reembolsos de exportación, es decir, la devolución de impuestos que hace el Estado para compensar los impuestos indirectos que se pagan en la cadena. “Es un valor fijo, 3 o 3,5 por ciento, lo fija la AFIP (ARCA), son recursos que están pedaleados”, remarcó sobre el dinero que se percibe en dólares.


En tanto, hizo una observación sobre la devolución del IVA, que se cobra en pesos. “Es un problema de dominancia fiscal, que tienen todos los gobiernos cuando no tienen superávit fiscal. Acá, lo tienen, pero lo pisan (…) fue siempre igual, no de esta gestión (…)  es una deuda encubierta, de acuerdo a la caja, van soltando”, explicó.


Acción gremial y la idea de “profesionalizar”


Recientemente la presidencia de la FeCiER recayó en la Asociación de Citricultores, con Pablo Molo a la cabeza. Por estatuto, la presidencia rota cada año. La reelección se puede alcanzar en un segundo año por mayoría simple y al tercer año por mayoría unánime. No correspondía a Chajarí presidir este período. En ese orden, el entrevistado admitió que hay Asociaciones que no tienen para proponer un dirigente que pueda asumir la responsabilidad y opinó que “es necesario modificar el nivel de gestión y profesionalizar la gestión”, idea que estarían desarrollando a fin de ponerla a consideración en un futuro proyecto que avance sobre ese aspecto.


El vínculo con los gobiernos


Sobre los planteos gremiales patronales al gobierno de turno, Costa comentó que, comparado con años anteriores, “acá tenemos un muro. El muro es la Presidencia (de la Nación). Tenemos un estilo de gobierno que no allana nada”, afirmó.


“Por lo que directamente tenemos que ser realistas, no es como otros gobiernos nacionales. Entonces, si la cabeza no allana nada, ninguna discusión, a ningún planteo, menos podemos esperar del gobierno provincial. Toda la vida, los gobiernos fueron siempre iguales”, reflexionó y sumó que en cuanto había gobiernos “con algún tipo de apertura al diálogo para acceder a los reclamos, era porque el gobernador de turno acompañaba (…) yo no tengo nada con el gobernador que hay hoy, pero es indudable de que sabe que arriba no escuchan nada ni quieren escuchar nada, están con el ajuste fiscal”, cuestionó.


La provincia


Adentrándose en la relación con el gobierno provincial, aludió a los casos concretos donde el sector se vio muy afectado el año pasado: el granizo en la zona de San Pedro y San Ramón, el 5 de mayo y la helada del 29 de junio. Bajaron los funcionarios provinciales, recorrieron, se registraron los afectados, pero no llegó la ayuda que esperaban y esto fue remarcado en su momento desde la Asociación de Citricultores y Costa volvió sobre el tema. “Al menos para las 5 o 6 familias de San Pedro que tuvieron problemas gravísimos (…) algún tipo subsidio o algún tipo de producto, nada”, sentenció.


Sobre las declaraciones de emergencias, “lo único que te ofrece es un diferimiento de impuestos provinciales nada más. No una excepción de inmobiliario rural. Y llegado el caso, si productor tuvo acceso a un crédito avalado por el CFI, a lo mejor una renovación de los vencimientos de los créditos, nada más”.


En tanto, insistió con que esa ausencia de respuestas se arrastra desde décadas atrás.


Economías regionales: “Hemos perdido la oportunidad”


Sin dar nombres, fue crítico con quienes representaron a la provincia en la Legislatura nacional. “Me cansé de decirle a legisladores nacionales de la provincia, al senador nacional ‘estrella’ que cortaba ruta cuando salíamos la ruta nosotros, a los interlocutores de él, al diputado provincial también, siempre manifesté lo mismo: ¿Cómo puede ser que no podamos hacer un proyecto de ley de promoción de economías regionales?”, se preguntó. Además, “cómo puede ser que hoy haya un RIGi (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) y no pudimos hacer un proyecto de ley nacional, que contemple cualquier inversión hacia adelante, con 30 años de estabilidad como la ley minera (…) un proyecto exportador (…) que tenga estabilidad fiscal (…) ¿Cuánto empleo dan las economías regionales? Hemos perdido la oportunidad. No les interesa. Un legislador tendría el acompañamiento de todos. Es lo más sencillo si uno quisiera pensar en demagogia política”, enfatizó el dirigente citrícola.

                                                  


Señaló que con el RIGI vigente “quedamos todos afuera”, en alusión a los montos establecidos que no dan cabida a inversiones de las economías regionales.  “Las economías regionales, la verdad, no tienen representatividad”, aseguró.


Reconocío que el RIGI es una alternativa positiva en cuanto a la llegada de inversores, pero “eso no derrama (…) nosotros si tenemos una renta la enterramos acá”, resaltó.


“No soy crítico, estoy de acuerdo. Este país tiene un retraso de años. Es indudable que hay que generar marco para desarrollar divisas dentro de eso. Es indudable que esto es lo que está haciendo la gestión. Está correcto, pero simplemente para mejorar el stock y flujo de divisa hacia adelante. Pero eso no se derrama nada acá”, agregó Costa en sus declaraciones. Sobre el mismo tema, recordó que con el gobierno de Raúl Alfonsín hubo “una promoción de las exportaciones a los consorcios, el Estado devolvía el IVA inclusive en la cadena del productor”.


En la extensa charla con Costa, también se abordó la cuestión vinculada al sostenimiento de las entidades gremiales citrícolas, a la distribución de los ingresos que aporta el productor y empacador y al presente del Sindicato de la Fruta, entre otros temas que tendrán continuidad oportunamente.


06/07/2026


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